NIÑO PERDIDO. MADRE Nº3. CASA VALERO
Rancio seco
Vino de Madre
100% Garnacha
19.5% Vol.

En estos pueblos de montaña era necesario prepararse para la nieve. Quedaban incomunicados varios meses al año y lo que no podía faltar era la leña y el vino rancio. En pleno Pirineo aragonés, muy lejos de las viñas del valle descubrimos que cada casa tenía sus toneles de rancio. Anualmente subían de las faldas del Moncayo garnachas de 19 y 20 grados para el rellenado cada luna menguante de enero. El tío Luis es el heredero de las madres de Casa Valero. Tiene 85 años y fama de hombre de la montaña, de pocas palabras y carácter fuerte. Dice que la madre de Casa Valero está aquí de toda la vida. De niño veía a sus abuelos Eustaquia y Joaquín “trasmudarla” cada año. Cuidados que también hizo su madre, Cándida, y después su hermana mayor, Amparo. ”centenaria seguro”, nos dice. Hemos duplicado la madre y la original queda en las bodega de Casa Valero. Una madre de mujeres que se levantaban las primeras y se acostaban las últimas trabajando sin descanso. Algunas tardes podían sentarse en la mesa de la cocina frente a sus hijas e hijos, tomar un libro y leerles poesía.