NIÑO PERDIDO. MADRE Nº1. A LADISLAO
Rancio seco
Vino de Madre
100% Garnacha
19% Vol.

En el 2010 orbitaba alrededor de la calandria un satélite llamado ladislao montiel, un enólogo de la vieja escuela con mucho conocimiento de la tradición oral sobre vinos generosos. Él nos dejó hace unos años y a su memoria queremos dedicar esta primera madre. Nos dijo: “no importa si el tonel está olvidado y vacío, tú mete la nariz y si huele a rancio traelo. Así es cómo hallamos ésta primera madre en la cueva del niño perdido, una bodega de la familia román que como tantas en el los años sesenta, con la creación de las cooperativas, se abandonaron. La madre estaba muy deshidratada y cuando adquirimos al heredero de los román la cueva con todo su contenido dentro no supo datarla. Se rehidrató con un botellero hallado de vino de la zona y de aquella misma época. Un tesoro de padres que un día también fueron niños perdidos. Combinamos la oscuridad de los toneles con el sol y sereno, las garnachas calandria pasadas por las damajuanas con las uvas pisasdas por nuestros padres y abuelos.