NIÑO PERDIDO. MADRE Nº4. CASA JAIMICO
Rancio seco
Vino de Madre
100% Garnacha
19.5% Vol.

En estos pueblos de montaña era necesario prepararse para la nieve. Quedaban incomunicados varios meses al año y lo que no podía faltar era la leña y el vino rancio. En pleno Pirineo aragonés, muy lejos de las viñas del valle descubrimos que cada casa tenía sus toneles de rancio. Anualmente subían de las faldas del Moncayo garnachas de 19 y 20 grados para el rellenado cada luna menguante de enero. En los años 80 los abuelos mueren y Casa Jaimico sufre una reforma donde los toneles de esta madre quedan olvidados en un almacén custodiados por Iñaki, un yerno de la familia. Cuando los encontramos estaban sepultados bajo cajas de juguetes, ruedas, lámparas y trastos. Una madre muy deshidratada que se rehidrató y recuperó. La mitad quedó ya funcionando en origen y la otra mitad forma parte del archivo Niño Perdido. Una madre del mismo caracter de la n3 casa valero. Madres curtidas al ritmo lento de los inviernos en el Pirineo. Otro legado, otro elixir de memoria, otro tesoro documental vivo, pura arqueología enológica.